El edificio corporativo para Vidrala se articula a partir de una envolvente de aluminio perforado que actúa como filtro climático y visual, protegiendo el interior frente a las condiciones extremas del entorno y estableciendo una relación controlada con el paisaje industrial.
Esta piel exterior modula la entrada de luz y las vistas, construyendo una percepción cambiante del edificio a lo largo del día. Durante las horas de luz, la fachada se presenta como un plano contenido y semitransparente; al atardecer, el volumen se activa y se vuelve permeable, proyectando la actividad interior hacia el exterior.
La continuidad de la envolvente se interrumpe mediante aperturas puntuales que responden a las necesidades del programa y enmarcan vistas específicas. En las plantas superiores, estos huecos introducen la presencia de vegetación, aportando una escala más cercana dentro de un contexto industrial.
El proyecto reorganiza un edificio existente de más de 2.000 m², destinando la planta baja a vestuarios para el personal de fábrica y las plantas superiores a oficinas, incorporando además espacios comunes orientados al bienestar, como el gimnasio.
KNF desarrolló los servicios de Project y Contract, integrando diseño y ejecución para garantizar coherencia, control y precisión en todas las fases del proyecto.
Oficinas Centrales Crisnova